domingo, 7 de junio de 2009

Una caricia del viento...

Tomar una oportunidad y responder a las sonrisas que regala la vida siempre es posible; sólo hay que sonreír para que suceda, precisamente.

Sonreír a la singular belleza escondida en una tarde nublada,
a la alegria del juego más sencillo...

Sonreír a la espuma del mar en los pies,
a esa suave caricia del viento...




Saludos al respetable y al no tanto