lunes, 26 de octubre de 2009

Más cerca... bienvenido a la fotomacrografía

Podemos empezar esta entrada con una trillada frase del ámbito académico pajarológico en el que a veces me desenvuelvo: "todo depende de la escala..."

Y es que la manera en que percibimos las cosas depende de que tan cerca las veamos. No sólo los patrones ecológicos de distribución de recursos cambian dependiendo de la distancia a la que uno los mire; también pasa en foto... me conseguí un macro.

El uso de estas herramienta es del todo novedoso para mi. Desde hace un buen tiempo, un amigo nos facilitaba el acceso a un objetivo capaz de hacer reproducciones 1:2, lo cual no es poco. En algunas ocasiones tomé ese equipo para ensayar y aprender; sin embargo, "algunas" fueron pocas y no deje, ni un poquito, de ser novato con esta herramienta.



Muy recientemente se presento la oportunidad de hacerme de un objetivo macro propio y me salí con la mía. En cuanto me fue posible, salí corriendo a buscar bichitos para hacerles fotos.

Entre abejas que perdieron mi simpatía, moscas milimétricas que no sabía que existían; mantis amenazantes, mariposas apasionadas y tortugas furiosas, me fui dando cuenta claramente de que, a la distancia, mis fotos eran insensibles a los detalles más finos de las cosas. Sin embargo, la cercanía que implica el factor de 1:1 permite que la textura y el relieve dejen de ser parte del discurso para volverse experiencia.





Ahora, las que cosas se pueden ver tan de cerca, que la textura se vuelve vivencial...

(...y de que forma...)



Saludos al respetable y al no tanto