Mostrando entradas con la etiqueta reacción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reacción. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de febrero de 2009

La reacción de quien mira

Ya hemos dicho que hacer una fotografía implica la satisfacción del deseo por compartir algo, ya que representa un esfuerzo expresivo que debe hacer mella en el espectador (al menos eso debería intentarse).

Pero... ¿Qué tanto se influye en el público? ¿Las imágenes se interpretan unívocamente respecto a lo que buscamos mostrar? Esto es algo difícilmente sostenible ya que, si bien las fotos que hago buscan provocar una reacción, el sentido de la interpretación no es necesariamente lo que yo buscaba desde el inicio y depende de la persona que observa. Queda bien claro que en el proceso fotográfico la subjetividad tiene un lugar tanto en la captura (el fotógrafo) como en la lectura (el público observador).

En ese sentido, el conocimiento y la práctica fotográfica que posea nuestro público son los principales factores que influyen sobre su respuesta ante la foto vista: mientras mayores sean éstos, una imagen necesitará mejores condiciones técnicas y una propuesta visualmente más sólida para satisfacer el apetito fotográfico del espectador...

Un buen amigo de ojo muy educado le propinó esta lavativa a mi trabajo cuando le mostraba la carpeta de aves... técnicamente correctas, individualmente notables; como conjunto, repetitivo... ¿Qué propones acá? Ya me aburrí... ya me dío güeva. Y algo de razón había allí después de todo: las fotos eran la misma cosa con diferentes máscaras; se requiere de esfuerzo para revertir mi tendencia a recorrer el camino fácil ya conocido.



Vencer la redundacia. Ya se ha dicho y en eso andamos.


Por otro lado, es muy común recibir comentarios halagadores del público no iniciado, aún sobre fotos relativamente buenas producto de un ejercicio flojo y redundante como propuesta... esas mismas fotos de aves han recibido cualquier cantidad de cumplidos pero no suficientemente reflexionados desde el punto de vista de la foto.... como en éste caso...

"q lindo conejo!! Me gusta la fotito ;-)"

Estos comentarios no son malos, absolutamente. Sin embargo, de debe buscar proponer y provocar aún más.

Personalmente, creo que el estado emocional tanto del fotógrafo como del observador es el segundo componente de sustancial importancia con respecto a la reacción que una imagen puede generar...

En cierto mal lugar que pretendo poder olvidar, y bajo la promesa de una tormenta vertiginosa (tormenta retórica, me refiero), le dispare a una reja... eran sólo rejas y nubes, crepúsculo acaso... pero yo sentía más: Es la sangre que mana de una herida en el cielo; prisionera imaginaria de una simple reja allá abajo en tierra, es libre sin saberlo, retenida por temor a la libertad... eso dije y disparé.


Me pidieron mirar (el raudo proceso digital en las entrañas mi cámara hizo posible cumplir la petición): "esta padre" como única respuesta. Era mentira. Varias horas despúes, en condiciones absolutamente insospechadas y en medio de un lánguido suspiro me hacen saber algo que nunca pensé oir: ¡Tus fotos arrancan amor...!

Pero la tragedia vaticinada arriba en el cielo de esa tarde se cumplió al paso de poco tiempo.

Estos ejemplos son buenos para pensar en que, independientemente del resultado traducido como halagos ó críticas a la foto, el esfuerzo por crear y mostrar imágenes no debe menguar dando paso a una producción de espectativas fáciles carentes de expresión personal. No importa que se trate de tomas inovadoras ó de nuestros sujetos predilectos, la creación de imágenes debe estar guiada por el deseo de mostrar y mostrarse, de compartir ideas...

Saludos al respetable y al no tanto